Francesco Androsi (Padua, 1713-1795)
Aterus angel (c. 1760-1770)
Madera de pino tallada y barnizada, H. 100 x 35 x 55 cm
Experiencia Prof. Sava
La presente escultura, que representa a un ángel sin alas, fue tallada en madera de pino, un tipo muy valioso que se obtiene del pino piñonero. El angelito, en una pose dinámica, parece querer liberarse en el cielo a pesar de no tener alas, hipótesis confirmada también por la mirada vuelta hacia abajo, como si estuviera a punto de emprender el vuelo. La pose opuesta de los miembros sugiere que originalmente el ángel debía sostener un atributo o un complemento de madera, como era habitual en contextos religiosos y devocionales.
La obra se distingue por la alta calidad artística y el notable cuidado ejecutivo, véase el fino drapeado de la banda de seda que la rodea o el suave y abullonado cabello. Partiendo de estas suposiciones, que recuerdan una técnica típicamente dieciochesca, sin duda se puede situar al ángel en la zona del Véneto, más concretamente en Padua, donde se encontraba el taller más importante de los Bonazza de la época. Antonio Bonazza, el más importante exponente del realismo veneciano del siglo XVIII, creó un taller en el que también trabajó Francesco Androsi (1713-1795), considerado su alumno más ilustre. Androsi tenía una posición prestigiosa dentro del taller, pero más tarde también en la ciudad, ya que durante varios años desempeñó el papel de agricultor en la Fraglia, o congregación, de los canteros. Especializado principalmente en el mármol, entre las obras de Androsi podemos mencionar los ángeles esculpidos para el altar de San Gregorio Barbarigo en la catedral de Padua, que son una perfecta comparación con la escultura que hemos analizado. Otro ejemplo atribuible a nuestro ángel aterrorizado son las que adornan el portal de la iglesia de San Juan...
Categoría
Italiano Antiguo Década de 1760 Esculturas